Todavía en la frontera

Dicen que los viejos rockeros nunca mueren. Es una frase nacida para apelar a leyendas vivas como Kevin Garnett o Paul Pierce. Estamos ya en Junio y estos Celtics, un año más, siguen ahí. Siento bloqueo. Confusión. Los calificativos (siempre positivos) y los halagos se mezclan en mi cabeza en cantidades industriales cada vez que pienso en estos Celtics. Pierce, Garnett, Allen y el propio Rondo son la columna vertebral de un bloque que genera pura mitología, y que no deja lugar al sentido común: con los tres primeros en 34, 36 y 37 años, los Celtics continúan desafiando al tiempo, compitiendo contra equipos de otra generación.

Administrados por el que seguramente sea el mejor entrenador de los últimos 5 años y bajo la batuta de un base único en su especie, los verdes han encontrado este año piezas que faltaron el año pasado para competir con los mejores. Brandon Bass, que está en la mejor temporada de su carrera, firma 11 puntos y 5 rebotes en estos Playoffs, y se ha convertido en un cuatro titular más que decente para Boston. Los escasos 2’03 de Bass obligan a Kevin Garnett a trasladarse al poste bajo, pero lo cierto es que jugando como center, The Big Ticket ha firmado sus mejores promedios en 4 años, tanto en PO como en temporada regular. Sus 19’7 puntos, 10’6 rebotes, 1’3 tapones y 1’2 robos le consagran como uno de los mejores  interiores de estos Playoffs 2012. Anoche dio otra exhibición con 24 puntos y 11 rebotes, aunque cierto es que ayuda que la zona de Miami sea un coladero (anoche los Celtics anotaron 58 puntos en la pintura Heat).

Otro punto a favor con respecto al año pasado es la incorporación de Mickael Pietrus. Su labor pasa desapercibida en la estadística, pero cuando compites por cosas importantes se nota el plus defensivo del francés, y lo que supone un apoyo más en la línea de 3 puntos. Lo mismo pasa con Keyon Dooling, otro jugador ya lejos de sus mejores años, pero ante todo un profesional que puede aportar cosillas, éso que faltó el año pasado.

Una auténtica lástima la baja de Avery Bradley, que le hubiera dado a Boston un extra en ambas partes de la cancha. El jovencísimo escolta ha explotado este año y estaba jugando a buen nivel, siendo incluso titular ante los problemas físicos de Ray Allen. Son ahora los tobillos el quebradero de cabeza del legendario triplista, que aún así parece haber resucitado cuando más se le necesita. Allen, que no anotaba tan poco en una temporada desde que era un rookie, ha terminado la campaña con serios problemas de entendimiento con la directiva Celtic, además de con las dichas lesiones de tobillo. Durante las 2 primeras rondas no ha contado prácticamente nada, pero en los tres partidos que se han jugado de estas Finales de Conferencia Rivers parece haber recuperado al puñal del perímetro. Sin ir más lejos, Allen, que cumplirá en mes y medio 37 años, forzó la prórroga en el épico partido que Miami ganó a Boston el miércoles.

Lo de Rajon Rondo no tiene nombre. Como he dicho, es un tipo único en su especie. Un base sin clones ni símiles. Seguramente no esté a la altura de un Chris Paul, pero Rondo tiene un “algo” que lo hace especial, un “algo” que no tienen los demás. Los triples-dobles del ex de Kentucky son la demostración de lo completo, lo consistente y lo particular que es, pero jamás darán una idea de la habilidad que tiene para desmontar defensas. Rondo es hoy por hoy el jugador más determinante de estos Celtics… junto con Paul Pierce. The Truth continúa siendo un jugador de primera línea en la NBA. Un año más mantiene sus promedios y sigue dando exhibiciones de cómo anotar. Este año ha sido, es, y será clave en las posibilidades de los verdes.

La plantilla de Boston va justa, pero es buena. Pierce, Garnett, Allen y Rondo no son los mismos que los de hace 4 años. De hecho, la evolutiva metamorfósis de este último ha sido posible gracias a la ligera erosión de los otros tres. Pese al paso del tiempo, los Celtics todavía siguen ahí. En la brecha. En la frontera. Ésa frontera que separa a los buenos equipos de los grandes equipos. Es cierto que las bajas de los Hawks y el desplome de Chicago les han favorecido, pero que estén en las Finales del Este, peleándole la eliminatoria a uno de los principales favoritos al título, a un equipo en el que juegan LeBron James y Dwyane Wade, me parece un mérito tremendo. Mérito que pertenece en un alto porcentaje a lo bueno que es Doc Rivers, no lo olvidemos. De momento, se dice que Chris Bosh podría volver para el Game 4 de mañana. Significa una mejora importantísima para los Heat, pero insisto, los Celtics están muy trabajados, y ahora mismo, con la moral por las nubes. No descartemos nada, y menos con el Garden de por medio.

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