‘But this is Indiana’

“En 49 estados es sólo baloncesto. Pero esto es Indiana”. Era lo que anunciaba el videomarcador de Conseco Fieldhouse por aquel entonces. Reggie Miller era el asesino estrella de un equipo que llegaba a las Finales de la NBA del año 2000 después de temporadas y temporadas luchando, y que contaba con jugadores como Jalen Rose, Dale Davis, Jalen Rose, Mark Jackson, Rik Smits o Austin Croshere. Pero, después de todo, aquello no duró mucho. Los Lakers se deshicieron de ellos en 6 partidos y ganaron el primer anillo de la que sería la última gran dinastía del la NBA moderna. Pero el futuro de los Pacers iba a ser bien distinto. Larry Bird hizo esfuerzos por renovar el bloque con algunos traspasos, pero el proyecto en sí se fue oxidando conforme Reggie Miller iba cumpliendo años. Cuando finalmente, el escolta se retira en mayo de 2005, los Pacers no tardan en notarlo. Aguantaron una temporada más alcanzando los Playoffs, pero a partir de ahí comenzaría un largo periplo de 5 años sin postemporada, un periplo que acabó el año pasado.

El 30 de enero de 2011, nuestro amigo Larry Bird decide poner fin a una situación insostenible y despide a Jim 0’Brien, que había sido el técnico de Indiana desde el año 2007, sin ningún tipo de logro y con un pobre récord total de 169 derrotas por sólo 121 victorias. Además, los Pacers son décimos del Este con un balance de 17 victorias y 27 derrotas.

Aquí llega el punto de inflexión que ha provocado el verdadero giro de timón de Indiana Pacers con respecto a los últimos años: el sustituto de 0’Brien es el joven y casi desconocido Frank Vogel, de 37 años, que se pone por primera vez en la piel de primer entrenador tras una larga trayectoria como asistente en Boston Celtics y Philadelphia 76ers, además de realizar trabajos como ojeador para Lakers y Wizards.

Frank Vogel es actualmente en entrenador más joven de toda la NBA

Frank Vogel es actualmente el segundo entrenador más joven de toda la NBA, sólo por detrás del mexicano Kaleb Canales (33 años), sustituto de Nate McMillan en Portland.

Desde el principio, la premisa de Vogel fue clara: dar minutos y ofrecer oportunidades de desarrollo a los jugadores jóvenes de la plantilla, que son muchos. Costó empezar a sacar buenos resultados, pero pronto el joven coach se hace con la confianza de sus pupilos e Indiana comienza a florecer. Los Pacers terminaron el año entrando en Playoffs como octavos, y dando muy buenas sensaciones sobre la pista. Vogel había construído un equipo físico y rocoso, además de haber mejorado la distribución de los roles y haber hecho crecer a mucho a ciertos jugadores. En los Playoffs les tocó bailar con la más fea, el mejor equipo de la temporada regular: los Bulls de Derrick Rose&company. Sin embargo, contra todo pronostico, los Pacers dieron la cara en todos los partidos, les pusieron las cosas muy difíciles a los de Tom Thibodeau, e incluso llegaron a arrancarles un partido.

Pero acabemos con los antecedentes: la realidad es que hoy por hoy los Pacers son terceros de la Conferencia Este, únicamente por detrás de dos superfavoritos como Miami y Chicago. Creo que no soy ningún genio si digo que me esperaba que Indiana creciera y subiese muchos puestos este año. Como he dicho, la serie contra los Bulls en abril del año pasado daba mucho que pensar, y si a eso le sumamos la incorporación de un jugadorazo como es David West, y un año más de experiencia y de progresión de un bloque tan joven como este, nos encontramos con un equipo preparado para pegarse con cualquiera.

Todo empieza en Granger. Se puede decir que esta es una plantilla compensada, sin estrellas ni egos, pero si en Indiana existe un “jugador franquicia” ese es Danny Granger. El 33 de los Pacers lleva ya 4 años siendo el máximo anotador de su equipo, y este va a ser su quinto. Pese a que el aumento de buenos jugadores ha hecho que sus medias bajen en el último año, Granger anota 18’6 puntos por noche, además de coger cerca de 5 rebotes y robar un balón por encuentro. Indiana Pacers es un equipo muy competitivo y muy completo, pero por mucho que lo intento no me los imagino haciendo una temporada así sin su verdadero aguijón: Danny Granger. El jugador nacido en Lousiana sólo fue All-Star en 2009, aunque por rendimiento podría haber repetido perfectamente en 2010, 2011 y 2012.

El que sí que ha sido All-Star es Roy Hibbert. Pieza clave en el proyecto, el gigante formado en Georgetown notó muchísimo la llegada de Vogel, y ya se ha hecho un hueco entre los mejores centers de la liga.13 puntos, casi 9 rebotes y 2 tapones (5º mejor taponador de la NBA) por actuación son la carta de presentación de este pívot de 25 años que cumple su cuarta temporada en la liga. A pesar de todo, la productividad de Hibbert ha sufrido un pequeño bajón tras el All Star.

24 añitos tiene Darren Collison, pero talento necesario para llevar el tempo de un gran equipo. Sus estadísticas (10’7 puntos, 5 asistencias, 3 rebotes y 1 robo) no dan una idea real de su importancia en los Pacers. Es junto a Granger el jugador que pasa más minutos en la cancha, y la velocidad es su principal virtud.

Nos centramos ahora en los dos principales ganadores de la llegada de Frank Vogel: Paul George y Tyler Hansbrough. El primero, que venía de ser número 10 del Draft, contaba muy poco para O’Brien, y con la llegada de Vogel se ganó un puesto dentro del quinteto titular y empezó a rendir de acuerdo con su posición en el Draft. George es un jugador que destaca sobre todo por sus cualidades físicas: es tremendamente fuerte, bastante rápido y sobre todo muy muy largo (y con una gran envergadura), aunque sus 2’06 no le privan de tener una buena manita. Este año está lanzando a canasta con un 44% de acierto y un 38% desde el perímetro. Con sólo 21 añitos, George es titular indiscutible en Indiana y uno de los aleros más prometedores de la liga (aunque hoy por hoy juega de escolta. Sí, de escolta, sí, con sus 2’06.). El caso de Tyler Hansbrough es parecido. Su importancia explotó como la pólvora con la llegada al banquillo de Vogel. Ya contaba para O’Brien, pero Vogel le dio galones y explotó. Recuerdo un par de exhibiciones suyas en el Madison a final de temporada, con dos partidos de 30 puntos fundamentales para la clasificación para Playoffs. En Playoffs quizás fuese el mejor de su equipo. Se pegó con Noah, Boozer y compañía, pero es que a pesar de su cara de adolescente, Hansbrough tiene un cuerpo y una fuerza de animal.

Desafortunadamente Hansbrough ha perdido minutos (aunque sigue siendo muy importante) este año con la contratación de David West este verano. Es una incorporación de lujo que apuntilla a este equipo aún más hacia el éxito. Está en decadencia, pero West siempre ha sido un gran anotador, y es una buena pieza para este equipo. De momento, titular, y 12 puntos y 6’4 rebotes para él.

Estos son los 6 jugadores que yo llamaría ‘claves’ dentro de esta plantilla. A partir de aquí, todo son roles secundarios, pero no por ello faltos de importancia. Nada menos que Leandrinho Barbosa se sumó hace unos meses a esta plantilla. Sus puntos aportarán mucho. Se puede decir que los Spurs ‘timaron’ a los Pacers con el intercambio de Kawhi Leonard por George Hill, pero el ex de San Antonio está superando las expectatias, y sus casi 9 puntos, 3 rebotes y 2’5 asistencias hablan por él. Los 16 minutos de intensidad defensiva de Danthay Jones se agradecen y mucho. La rotación se completa con los minutillos de AJ Price, Lou Admunson y Lance Stephenson (la obsesión de Larry Bird).

Indiana Pacers es un equipo joven, físico y con mucho talento, y algunos ponen muchas expectativas en ellos de cara a esta misma campaña. Yo aún no les veo como candidatos serios, aunque en una temporada tan abierta como la que estamos viviendo nunca se sabe. De momento, con un balance de 35-22 ya han mejorado los últimos 8 años. Quién sabe si en breve se vuelvan a presenciar grandes partidos históricos en Indiannapolis y volvamos a ver en el videomarcador del Conseco Fieldhouse aquello de “In 49 states it’s just basketball, but this is Indiana”.

Un abrazo, y gracias por vuestro tiempo!

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