Sacando conclusiones

Es menos de un mes lo que nos queda ya para empezar la verdadera temporada. Cuando a los grandes equipos les llega la hora de la verdad. La regular season que estamos viendo es la consecuente de una campaña asfixiante. 4 o 5 partidos por semana es un ritmo demasiado alto para que un equipo muestre una superioridad evidente por encima de los demás en una liga tan competitiva. Si algo destaco de este año es la dificultad para definir las aspiraciones de la mayoría de las franquicias, aunque poco a poco se van poniendo las cartas boca arriba.

Los focos se centran en tres favoritos de los que casi nadie se atreve a desconfiar. Ocklahoma City Thunder llega a los últimos 20 días de competición dando unas muy buenas sensaciones, ganando hace poco a Bulls, Heat y Lakers. Además tiene a sus jugadores clave en muy buena forma. Sin embargo, ayer perdieron en Florida en un partido intensísimo que supone una inyección moral tremenda para Miami Heat. Como el año pasado, el equipo de Spoelstra no parece encontrarse cómodo del todo. Cuando juegan bien, son los mejores, pero hay muchas dudas, y ciertos partidos en los que desaparecen Wade y/o Bosh. LeBron James siempre está, y siempre estará. Para mí es el MVP del año, y no por el partido de ayer. Chicago Bulls es el tercero en discordia. Tengo más dudas con ellos, aunque la sensación de juego de equipo es mayor. Derrick Rose ha faltado a 22 de los 55 partidos de su equipo y llegará justo a Playoffs.

El de San Antonio Spurs es un caso especial. Que alguien llame a Gregg Popovich y le pregunte cómo lo hace para mantener un proyecto durante 15 años. Tim Duncan sigue siendo la piedra angular de un conjunto que se renueva continuamente y siempre con éxito. Tony Parker y Manu Ginóbili son intocables, pero al margen de ellos, el equipo está rejuvenecido, muy rejuvenecido. Danny Green, Kawhi Leonard, DeJuan Blair, Tiago Splitter y Pattrick Mills han lavado la cara a un equipo que además se ha reforzado con veteranos de mucho talento como son Boris Diaw y Stephen Jackson.

Los Ángeles Lakers ha mejorado mucho. Las confusiones y los rumores han desaparecido. Lo importante es que Kobe Bryant, Pau Gasol y Andrew Bynum están rindiendo como deben. Además la incorporación de Ramon Sessions y el aumento de las prestaciones de Matt Barnes y de Ron Artest dan otra dimensión a un equipo que por momentos se convierte en el mejor de la NBA. La irregularidad sigue siendo lo habitual para los de púrpura y oro, pero Mike Brown parece un poco menos discutido que hace un mes. Sus vecinos, los Clippers, llegarán donde Chris Paul sea capaz de llevarles. Jugarán sus primeros Playoffs en 6 años, pero tienen una plantilla potentísima. Caron Butler, Nick Young y Randy Foye conforman junto a CP3 un backcourt de lujo. La pareja Griffin&Jordan supone mucho más que garantía de espectacúlo. A ese juego interior se suman dos perros viejos como son Kenyon Martin y Reggie Evans, dos guerreros que no van a pensárselo si tienen que meter el codo más de la cuenta. Una serie entre las dos franquicias de L.A. sería muy atractiva… y muy caliente.

Ahí acaban los verdaderos candidatos. Boston Celtics, Dallas Mavericks y Orlando Magic son “falsos” aspirantes. Luchan contra un fin de ciclo inevitable, pero mantendrán un año más la dignidad. Conjuntos revelación, que empezaron muy bien la temporada, como Philadelphia 76ers, Atlanta Hawks o Denver Nuggets, se están desinflando mucho y resultan ser una incógnita de cara a Mayo, aunque no les veo dando sorpresas. Casos distintos son los de Memphis Grizzlies e Indiana Pacers, equipos rocosos, completos y bien entrenados que pueden dar un susto a cualquiera. Los de Indiannapolis están muy fuertes, y los Grizzlies darán mucha guerra si logran involucrar más a Randolph, y si OJ Mayo sigue al nivel mostrado en las dos últimas semanas. Muchísimo mérito las campañas de Houston Rockets y Phoenix Suns, que pelean junto a Nuggets y Jazz por las dos últimas plazas de Playoffs del Oeste.

Por último están los Knicks. Me da miedo meter el visturí en Nueva York. Los primeros 12 partido de Mike Woodson en el banquillo del Madison se han saldado con un balance de 9 victorias y 3 derrotas, pero el récord de NY continúa siendo muy mediocre (27-27), y tienen a unos Bucks on fire pisándole los talones. Parece que Woodson ha logrado que Carmelo, JR Smith, Stoudemire y compañía jueguen con algo más de cabeza, pero sigo pensando que en ese vestuario no hay el feeling que necesita un candidato real. Encima ahora Jeremy Lin, uno de los pocos que ponía algo de seriedad ahí, se hace daño en el menisco y estará mes y medio fuera. En fin, es lo que hay. Ahora a disfrutar estos últimos 20 días, a dormir mucho (aumentad las reservas de sueño para mayo, que va a ser duro), y a ver como terminan de definirse las series de primera ronda.

Un abrazo, y gracias por vuestro tiempo!

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