Algo pasa en Sacramento

El año pasado, los hermanos Maloof, propietarios de los Sacramento Kings, ya consiguieron prolongar un año más la permanencia de la franquicia en la liga.  Este año, la NBA les daba un últimatum: tenían hasta el 1 de marzo para conseguir el permiso y el dinero para construir un nuevo pabellón en la ciudad. Lo primero no ha sido difícil, el Ayuntamiento de Sacramento ha aprobado el proyecto con un resultado unánime de nueve a cero. Lo segundo era más complicado, pero se han conseguido contratos con 11 firmas que  junto con los Maloof, los hoteles de la ciudad, la empresa AEG y la propia NBA la construcción del nuevo pabellón, cuyo coste es de 387 millones de dólares. Se dice que Kevin Johnson, el alcalde de Sacramento, y David Stern guardan una buena relación, y que el comisionado de la liga está por la labor de mantener a la franquicia. Una pena para Seattle, que deberá seguir esperando su oportunidad para volver a la liga. Hay que decir que, pese a ser el Arco Arena uno de los que llena menos localidades de toda la liga, la comunidad King se ha estado movilizando desde finales de la temporada pasada dando la cara por su equipo.

Por diversas razones siempre he simpatizado mucho con los Kings, y me ha alegrado bastante esta noticia, pero si pasamos a la cuestión puramente deportiva, la situación es desastrosa. Para mi Sacramento es la gran decepción de la temporada. Esperaba mucho más progreso de un buen grupo de jóvenes con mucho, mucho, mucho talento. Un proyecto que se ha construido de una manera muy parecida a la de la apuesta de Ocklahoma City Thunder, pero que no termina de ver la luz. Posiciones altas del Draft, continuidad, equilibrio… sobre el papel los Kings lo tienen todo para triunfar y convertirse en poco tiempo en una de las franquicias punteras de la liga, pero esta temporada demuestra que este equipo no crece.

Sacramento es el equipo que más puntos recibe de toda la NBA, además de ser el primero con peor porcentaje en tiros de campo, y el tercero que permite mejores porcentajes. El equipo que menos asistencias da y el segundo que más permite. Un auténtico desastre.

Segundos por la cola en el Oeste y con un balance de sólo 11 victorias y 22 derrotas, los jóvenes Kings no demuestran síntomas de madurez. Cuando pienso en DeMarcus Cousins, pienso en Sacramento, porque el chaval es una metáfora del equipo. Sus 22 años, su cuerpo, su fuerza y ese supertalento que tiene hacen de él uno de los 5 más prometedores de la liga, pero no se corresonden con su carácter de quinceañero. El center formado en Kentucky promedia nada más y nada menos que 16’4 puntos, 11’3 rebotes, 1’2 tapones y casi 1 robo y medio por partido, y es uno de los 35 jugadores más eficientes de la liga. Con peores estadísticas, Marc Gasol ha sido All Star este fin de semana en Orlando. Ahí está la diferencia, ahí está la madurez. Y a eso me refiero con que Cousins es una metáfora de Sacramento. El talento, el físico y la juventud lo tienen, pero falta madurez y ambición.

Tyreke Evans es uno de los jóvenes exteriores más prometedores de la liga. Su temporada de rookie fue sencillamente espectacular. Mantuvo a los Kings por un tiempo en zona Playoff y terminó siendo el único rookie de la historia capaz de promediar al menos 20 pts, 5 rebs y 5 asist. Junto con LeBron James, Michael Jordan y Oscar Robertson. Hoy mantiene unos promedios parecidos, pero sigue sin ser el líder que pueda hacer ganar partidos a Sacramento.

Cousins y Evans son una columna vertebral muy fiable para el futuro, pero con el reparto que tienen, los Kings deberían empezar a ganar partidos desde ya, y como he dicho, están siendo la gran decepción del año para mi, porque los esperaba ya peleando por estar en Playoffs. Digo lo del reparto porque Sacramento es mucho más que Cousins y Evans. Marcus Thorton ya ha demostrado que es perfectamente capaz de anotar 20 puntos por noche y debe ser otra pieza funamental en este proyecto. Jimmy Fredette empezó siendo un bluff y le está costando producir con regularidad. Llegaba como un tirador fiable y apenas está promediando 8 puntos por noche. Pese a ello, confío en que explote porque ya ha demostrado en la NCAA que es un asesino desde la línea de 3 pts. Puede estar teniendo problemas de adaptación. No hay que olvidarse de él pese a que no esté rindiendo esta temporada, y si no preguntad en Philadelphia por la diferencia entre el Evan Turner rookie y el Evan Turner sophmore.

Marcus Thorton y Tyreke Evans son una verdadero puñal para la línea exterior de cualquier equipo.

Lo de Fredette no es un caso especial en Sacramento. John Salmons promedia la mitad de puntos que el año pasado en Milwaukee. Peor es el bajón de JJ Hickson, que ha anotaba casi 14 puntos por encuentro el año pasado en Cleveland, y este año promedia sólo 5 puntitos. Jason Thompson tampoco termina de explotar y ni Francisco García, ni Chuck Hayes, ni Donte Green aportan prácticamente nada. Es normal que las estadísticas de todos estos jóvenes bajen al juntarse en un equipo con tanto talento, pero tanta calidad junta debería hacer de la rotación de Sacramento muy intensa y productiva.

Una de las pocas buenas noticias es la aparición sorpresa del rookie Isaiah Thomas. Cuentan que su padre era seguidor de los Lakers, y que perdió una apuesta con un amigo que era de los Pistons. Si Detroit ganaba a los Lakers las Finales del 89 debería llamar a su hijo al igual que la estrella de los Pistons, Isiah Thomas. Así fue, aunque al final no fue Isiah, si no Isaiah, como originalmente aparece en la Biblia. El caso es que el base está despuntando con los Kings, y en mi opinión es ya el mayor robo del Draft de este año. Fue elegido con el número 60, pero promedia casi 9 puntos y 3 asistencias. Además, ha jugado como titular los últimos 4 partidos  promediando 20 pts, 4 rebs, 6 asist. y tirando con un 51% de acierto y un 45% desde la línea de 3 puntos. Debería ser él quien termine la temporada de titular. Los Kings necesitan un base puro, y ese no es ni Tyreke Evans ni Marcus Thorton, a quienes yo desplazaría a las posiciones de escolta y alero.

El pequeñísimo base (1'75) la está liando en Sacramento.

Después de que el problemático Cousins consiguiera ganar el pulso a Paul Westphal, y que el veterano entrenador fuese destituido, el interino Keith Smart se hizo cargo del equipo, pero no parece ser la solución (9-17 desde su llegada). Además sus experiencias anteriores en Cleveland y Golden State (también llegando al cargo de entenador desde el puesto de asistente) no invitan al optimismo.

Lo que está claro es que es una pena lo de estos Kings. No ganan partidos. Este será su sexto año sin Playoffs, y da coraje porque realmente es mucho talento desaprovechado el que tienen (y muy poca disciplina). Aquí hace falta un entrenador con coraje y carácter que nos haga ver las posibilidades reales de esta manada de cachorros juguetones. Lo bueno es que tiene mucho margen para mejorar: DeMarcus Cousins tiene 21 años, Tyreke Evans y JJ Hickson 22, Jimmer Fredette e Isaiah Thomas tienen 23, Donte Green 24, y Marcus Thorton y Jason Thompson 25 años.

¡Un saludo, amigos! ¡Gracias por vuestro tiempo!

PD: Qué bien vendría por aquí un Popovich…

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