Historia viva

Hola de nuevo. Hoy me gustaría hablaros de dos jugadores que me fascinan. Me parecen un modelo a seguir en todos los sentidos, y desde aquí me gustaría rendirles un “mini-homenaje”, ya que esta semana ambos han escrito un nuevo capítulo en el libro de la historia del baloncesto bajo su firma. Uno de los muchos que han firmado en sus prósperas carreras baloncestísticas. Uno es Paul Pierce. El otro es Kobe Bryant. Dos de los mejores jugadores de la última década.

Paul Pierce es un icono. Orgullo, lealtad, chulería(hay que decirlo) y un talento debastador dentro de un cuerpo corriente para ser un jugador NBA. Con 34 años el físico no limita al líder celtic, y realmente nunca lo ha hecho (aunque si es verdad que cuando era joven, la cosa cambiaba). Es por ello por lo que admiro a tanto a The Truth . Sin saltar mucho, ni ser un jugador veloz, siempre se las arregla para anotar. Aprovecha al máximo sus virtudes y rentabiliza todo lo que puede su físico. Además sabe hacer de todo: puede anotar, puede pasar, puede postear, puede rebotear, puede ser un gran defensor… y como digo, lo más admirable es que lo hace teniendo unas cualidades físicas que apenas llegan a la media NBA.

Para recordar, sus 41 puntos en el 7º partido de las semifinales de la Conferencia Este en 2008. Mítico su duelo contra LeBron James (45 puntos).

Depredador letal en los momentos calientes, Pierce sigue teniendo -para mi- una de las mejores suspensiones de la liga. Sus catorce años en Boston Celtics hablan por sí solos de su fidelidad, pese a lo que muchos piensen. Un tipo original de Inglewood, un famoso barrio de Los Ángeles reconocido por su ambiente problemático, creció formándose junto al Forum, y admirando a Magic, Worthy o Kareem Abdul Jabbar. Ahora, como él reconoce, “odia a los Lakers”.

El MVP de las Finales de 2008, continua siendo el líder de Boston Celtics. Con 34 años, promedia 18’4 puntos, 5’6 asistencias y 5’8 rebotes por encuentro, y está entre los 25 jugadores más eficientes de la liga. Me deshago en halagos hacia él, y tengo que reconocer que mi opinión aquí es un poco subjetiva, porque es un ídolo para mi (y que conste que no soy de los Celtics). Como he dicho, admiro muchísimo su capacidad para dejar a un lado las carencias de su condiciones físicas de “veterano” y aprovechar su supertalento. Además, ese toque de descaro y chulería, a su vez acompañado de un comportamiento ejemplar tanto dentro como fuera de las pistas hace que me atraiga mucho su personalidad. Por si fuera poco, el punto de inflexión de su carrera, aquellas 11 puñaladas que recibió en un pub de Boston en septiembre del año 2000 (“Me cambió la vida”, afirma) le dan a Paul Pierce un toque mitológico que reconozco que me encanta.

Esta semana, el 34 de los Celtics ha superado a Larry Bird en la lista de anotadores históricos, y ya es el segundo máximo anotador de la franquicia de Massachusetts, tan solo por detrás de uno de los máximos iconos de los verdes: John Havliceck. La trayectoria de The Truth hacen de él desde ya, uno de los máximos mitos de la historia de Boston Celtics. Historia viva este Pierce.

El otro del que quiero hablar es Kobe Bryant. No se me ocurre qué decir de él, en serio. Éste aparece en letras mayúsculas en la historia del baloncesto. El jugador que más se ha acercado a Michael Jordan, corroborado hace poco por el propio ex-jugador de los Bulls. Su obsesión por ser el mejor y su hambre competitiva no dejan de sorprenderme. Y sí, es muy chupón a veces. Y se ofusca en cantidad de partidos. Y yo soy el primero en criticarle. Pero los datos están ahí: 5 anillos, 2 MVP de las Finales, 1 MVP de la temporada regular, 9 veces en el quinteto ideal de la liga y otras 9 veces en el primer quinteto defensivo, 14 veces All Star… Podríamos seguir y hablar de sus 81 puntos aquel día de enero de 2006 a Toronto, o de sus rachas de partidos consecutivos de más de 40 puntos (incluyendo una esta misma temporada), o de sus 61 puntos en el Madison, pero creedme, perderíais días y días leyendo. Os dejo con la última novedad: antes de ayer superó a Shaquille O’neal y ya es el quinto máximo anotador de la historia. Con 28601 puntos, puede que en un par de temporadas, si el cuerpo le llega, le veamos superando a Chamberlaint y a Jordan, aunque no podrá llegar a las cifras extraterrestres de Karl Malone y Kareem Abdul Jabbar. La Mamba Negra, también historia viva.

Un saludo, amigos!

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