Ponga un Chauncey Billups en su vida

Está claro que la posición de base o point-guard es ahora mismo una de las más competitivas dentro de la NBA. A menudo se habla de Derrick Rose, Rajon Rondo, Deron Williams, Chris Paul o Steve Nash, pero hoy me gustaría reivindicar a Chauncey Billups.

Es un tipo que lo tiene todo. Su aplicación en defensa, su inteligencia y su ambición por ganar hacen de él un fantástico jugador de equipo. Pero en los momentos decisivos, cuando el balón quema, es cuando “Mr.Big Shot” se echa el equipo a la espalda y hace gala de esa superdeterminación que bien le vale su apodo, y que le convierte en un grandísimo jugador. Ahí es donde Billups, juegue con quien juegue, demuestra lo letal que puede llegar a ser, y lo ha demostrado durante toda su carrera.

Sus inicios en la liga no fueron lo que había soñado. Tras 6 temporadas en la liga, el que fuera número 3 del Draft de 1997, ya era todo un trotamundos. Tristemente, no encontró su sitio ni en Boston, ni en Toronto, ni en Denver (su ciudad natal), ni en Minnesotta Timberwolves.

Pero todo cambia en junio de 2002. Joe Dumars le contrata para el proyecto que estaba construyendo Detroit Pistons. El resto es historia. Billups se convierte en un referente en los nuevos Bad Boys. 6 años seguidos desde aquella campaña 2002-03 llevando a Detroit como mínimo a las Finales del Este. Además, en 2004 Billups es MVP de las Finales de la NBA, y los Pistons consiguen el anillo.

La cosa no acaba ahí, en noviembre de 2008 se va a Denver intercambiado por Allen Iverson, y, nada más regresar a su hogar, Billups conduce a los Nuggets a Finales de la Conferencia Oeste (siendo ésta la primera y única vez que Denver Nuggets ha llegado a una Final de Conferencia en los 36 años que lleva en la NBA). Por el contrario, Detroit nota su ausencia enseguida y no pasa del octavo puesto del Este, y en Playoffs son derrotados por Cleveland Cavaliers.

La temporada pasada, Billups llega a Nueva York en el traspaso de Carmelo Anthony a la Gran Manzana. Los Knicks, que desde el trapaso eran un equipo mal configurado, son barridos por los Celtics con un vergonzoso 4-0 en primera ronda. De esta manera, el descontento de Billups con la organización, y la obsesión de la franquicia neoyorquina por mirar al futuro (en este caso el hacer espacio para fichar a Chris Paul o a Deron Williams) hace que sea cortado y se convierta en agente libre.

Ahí, los Clippers hacen, posiblemente, el mejor movimiento del verano de todo el mercado NBA, después obviamente del fichaje de Chris Paul. La contratación de Billups, a mi parecer, es el detalle que les hace aspirantes al título.

Las estrellas del conjunto angelino son, sin ningún tipo de dudas, Chris Paul y Blake Griffin, pero, ya os iréis dando cuenta de que, a pesar de sus 35 años, el líder del grupo es Chauncey Billups. Su experiencia y su trayectoria así lo avalan. Además, “Mr.Big Shot” se cuida, y su estado físico siempre ha sido bueno, por lo que su edad no parece ser un gran hándicap para su talento. De hecho, con 35 años está promediando casi 16 puntos y 4 asistencias por partido.

No es un jugador egocéntrico, ni chupón, ni que esté constantemente anotando, pero en toda franquicia a la que ha pertenecido, ha sometido al equipo a su brutal capacidad de liderazgo. Su instinto asesino sigue ahí, y será en Playoffs cuando “el hermano pobre” de L.A., como nostálgicamente les gusta a muchos llamar a los Clippers, se de cuenta del megacrack que ha fichado.

Moraleja: Ponga un Chauncey Billups en su vida.

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