Sobran las lágrimas

No entiendo toda esa bohemiada de “el orgullo celtic” ó “los orgullosos verdes”. Queda muy bonito en los titulares de Marca, pero lo cierto es que me parece una bacalá. Y no me malinterpretéis, los Celtics siempre me han caído bien, pero si Boston no fuera ahora mismo residencia de tipos como Paul Pierce, Kevin Garnett o Ray Allen no se hablaría de tanto orgullo ni habría tanto misticismo. Son tres superprofesionales, y me atrevo a decir que, dejando a un lado la ambición sin límites de Kobe Bryant, éstos tíos de 34, 35 y 36 años tienen más hambre de gloria que toda la liga. Si en Boston se puede hablar de orgullo es por ellos tres, por su compromiso. El Big Three de Massachusetts no se da por vencido, y sigue desafiando al tiempo, aunque, claro está que los Celtics ya no optarían practicamente a nada sin el talento de Rajon Rondo y el cerebro privilegiado de Doc Rivers.

Ayer remontaron una desventaja de 27 puntos al descanso, y con un parcial de 44-15, ganaron en la cancha de Orlando Magic, dando otra auténtica demostración de baloncesto.

Parece que Kevin Garnett está físicamente mejor que el año pasado. Ha jugado los 17 partidos que su equipo ha disputado esta temporada, con una media de 31 minutos por noche. Además, esta madrugada ha hecho un tapón de los que él solía hacer hace 3 ó 4 años, y nada menos que a Dwight Howard. Siempre he sido un admirador del hambre competitiva  y la pasión de Big Ticket, y es probablemente uno de los jugadores más intensos de los últimos 20 años. Aquí os dejo una entrevista a pie de cancha nada más  concluir el partido de ayer en Orlando. “Una pelea de bar”. No tiene desperdicio:

http://www.youtube.com/watch?v=a0sDIlcQqGU

Después de empezar la temporada con muchos problemas físicos, Paul Pierce respondía a unos rumores de traspaso que le colocaban en Lakers, con 34 puntos, 11 asistencias y 8 rebotes en el partido que hace unos días ganaron los Celtics en Washington. Ésta noche también ha sido un puñal para Orlando Magic: 24 puntos y 10 asistencias. Tras volver de ésos problemas físicos parecía muy lento y cansado, pero The Truth ya está en sus cifras habituales. (os dejo aquí un tweet de Antonio Vázquez, director de la revista oficial NBA en España, con el que estoy muy de acuerdo: “Estando mal físicamente, Paul Pierce es mejor que el 90% de los jugadores de esta liga”).

Por último, Ray Allen. 36 años (cumplirá 37 en julio). 15 puntos por partido esta temporada. 50% de acierto en tiros de campo, 56% en triples y casi un 90% en tiros libres. Sin comentarios.

Al margen de éstos tres, la única buena noticia es que, después del trueque de éste verano con Orlando Magic, Brandon Bass está dejando claro que, en computos globales, es mucho mejor baloncestista que Glen Davis.

La recuperación de Rajon Rondo es fundamental para la temporada del equipo de Doc Rivers

Rajon Rondo lleva algunos partidos sin jugar por problemas físicos. Mickael Pietrus ya no es el que era. El hueco de Kendrick Perkins sigue sin llenarse: parece que el rookie Greg Stiemsma no convence del todo a Doc Rivers, y ni Jermaine O’neal ni Chris Wilcox tienen cuerpo ni talento para jugar de 5. La baja indefinida de Jeff Green por su operación cardiaca les hace sufrir más. Como el año pasado,  sigue sin dar consistencia el banquillo.  Además en una temporada tan comprimida, con 4 o 5 partidos por semana, la veteranía y los años del Big Three se convierten en un hándicap brutal para Boston. Pueden llegar a Mayo fundidos. Por si fuera poco, los Celtics no están ahora mismo bien posicionados, antes de encadenar 3 victorias seguidas en 4 días, el balance era de 5-9 para la franquicia verde. Todo son problemas.

Pese a todo ello, yo sigo confiando en verles dando guerra hasta el final, teniendo en cuenta las experiencias de los últimos años. Faltan algunas piezas, pero teniendo a 3 jugadorazos como Pierce, Garnett y Allen, futuros miembros del Hall of Fame; a uno de los mejores bases de la liga, y al, para mí, mejor entrenador de la NBA, son siempre una amenaza. Lo que está claro es que aquí sobran las lágrimas y los lamentos, porque los Celtics no van a morir de rodillas.

Anuncios