Como la hormiga

¿Os acordáis de aquella fábula tan conocida de “La cigarra y la hormiga”? La temporada de Orlando Magic comparte muchas similitudes con el personaje de la hormiga. Sin hacer ruido y con trabajo y entrega, los chicos de Stan Van Gundy están dejando bien claro que son uno de los equipos punteros de la Conferencia Este, por si alguien no se acordaba.

Éste verano las especulaciones con lo que los Magic harían con Howard no cesaban. Superman termina contrato éste verano y muchos creen que antes de que se convierta en agente libre Orlando le traspasará para sacar algo a cambio. Lo cierto es que los rumores situaban al center en los Lakers, los Warriors, los Nets, los Knicks… y hasta en los Celtics! E incluso hace un par de días salió un rumor acerca de el posible interés de Los Ángeles Clippers de Chris Paul, y hasta de una oferta por el center que incluía a DeAndre Jordan y un jugador de la línea exterior de los angelinos. Sin embargo, contra todo pronóstico, Dwight Howard sigue siendo jugador de Orlando Magic, y eso, aunque muchos se hayan olvidado, significa que Stan Van Gundy y los suyos continúan siendo aspirantes a todo.

Como he ido informando, llevo queriendo escribir sobre ellos desde hace una semana (perdonad, pero no he podido encontrar el hueco), ya que parece que nadie les tiene en cuenta. Desde que decidí que la siguiente entrada sería sobre Orlando Magic, han ganado en Nueva York, en Golden State y en Portland. Casi nada. Estas victorias no han hecho más que fomentar mi interés por éste grupo de jugadores al que pienso que se está infravalorando gravemente desde que Atlanta Hawks acabó con ellos en abril del último año.

La realidad es que Orlando ya es tercero de conferencia, y con el mismo balance que el segundo clasificado (Philadelphia), 10-3. Sólo por detrás de Chicago Bulls, y por delante de Miami Heat, New York Knicks o Indiana Pacers. Como ya se sabía, Dwight Howard está siendo un auténtico monstruo bajo los tableros. Sus 19’8 puntos, 14’9 rebotes y 2’4 tapones por encuentro le avalan. Ya se le vio especialmente centrado en los pasados Playoffs. En la serie contra Atlanta promedió 27 puntos y 15’5 rebotes. El caso es que Dwight está rindiendo lo mejor que puede, y no se le puede acusar de falta de compromiso sobre la cancha, pese a que ya haya reconocido en más de una ocasión que sus intenciones de futuro no pasan por Orlando.

Lo novedoso es las aportaciones del resto de la plantilla, que no respondieron como se esperaba de ellos el año pasado, y que hoy son una de las razones fundamentales por las que Orlando está otra vez cerca de la cúspide del Este. Ryan Anderson ya no es ninguna promesa. El ala-pívot se ha consagrado como titular y está rindiendo por encima de las expectativas: 7 rebotes y casi 18 puntos por partido. Quizá sea hoy por hoy el jugador más en forma dentro del róster del equipo de Florida junto a Howard.

Por otro lado, las nuevas piezas adquiridas a mitad de la temporada pasada están aportando de manera más productiva de lo que lo habían hecho hasta hora. Hedo Turkoglu está ya en 14’5 puntos y 5 asistencias, y, por primera vez, regala leves destellos de aquel jugador que salió de Orlando hace dos años y medio. El jugador turco no está por la labor de que los Magic se queden sin más opciones de luchar por el título y está muy motivado. Por otra parte, de Jason Richardson, que tampoco estuvo fino la temporada pasada, no se puede decir lo mismo: promedia sólo 11 puntitos, y parece que queda poco del jugadorazo que dejó Phoenix Suns. Otro que parece que está con la cabeza en otro lado es Jameer Nelson. El jugador nacido en Pennsylvannia, que llegó a ser AllStar en 2009, y promedió casi 20 puntos en los Playoffs de 2010, lleva una temporada muy irregular, y alcanza “tan sólo”  8’7 puntitos y 5 asistencias.

Hedo Turkoglu está recordando a aquel que fue fundamental en el camino a las Finales de 2009.

El que sí está rindiendo de forma productiva es JJ Reddick. El escolta que holía superestrella en Duke, está empezando a ser el referente del banquillo de éste equipo, con 12’3 puntos por noche. Espero bastante de Quentin Richardson, siempre un guerrero en defensa, y de Chris Duhan, que llevaba un tiempo olvidado y está jugando cerca de 20 minutos por aparición, pero sobre todo espero que crezca Glen Davis. Fundamental en la carrera hacia las Finales 2010 para Boston Celtics, “Big Baby” debe ganarse un rol más importante en éste equipo, tiene kilos y corazón para conseguirlo.

La nota más destacable y gratificante de la temporada es, por el momento, la recuperación de los buenos porcentajes en el tiro de tres puntos de Turkoglu, Anderson y Reddick (48, 43 y 40%), una de las lagunas del equipo el año pasado en Playoffs. De hecho, los Magic son el conjunto con el segundo mejor porcentaje en lanzamientos desde el perímetro, sólo por detrás de Boston.

En conclusión, los Magic se han reafirmado como candidatos al anillo en éste primer mes de competición, en el que sólo han perdido ante, hasta ahora, los dos mejores equipos de la liga (Ocklahoma y Chicago), además de Detroit en un partido no muy normal. Lo que están haciendo Stan Van Gundy y los suyos es una respuesta a todos ésos que olvidan que Orlando es más que Dwight Howard, y que puede llegar a ser un equipo muy peligroso.

PD: Me hubiese gustado comentar más de Van Gundy, pero no me consta que esté haciendo nada novedoso. Aunque antes de ayer vi una interesante defensa zonal en el último cuarto del partido que ganaron en el Madison a los Knicks, pese a que estaba un poco desordenada. El hombre del traje de las mangas cortas siempre ha sido un pedazo de entrenador, y cuando no le fueron bien las cosas el año pasado fue porque las herramientas que tenía a mano no funcionaban como él había esperado. (como ejemplo la cantidad de triples que falló un equipo supuestamente “triplista” ante Atlanta)

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