Sweet Philly

Philadelphia 76ers vuelve a tener motivos para sonreír. No está Iverson. Ni “Gordo” Barkley. Ni Julius Erving. Ni Mutombo. Pero un equipo que empezó la temporada pasada con desilusión y temiéndose una temporada decadente, aburrida y con pocas victorias, acabó en Playoffs jugándole bien al que luego fuera subcampeón de la NBA, y que hoy por hoy es el equipo más dominante del campeonato. Éste año las cosas van bien.

Se trata de un equipo joven. Con talento, sí, pero muy joven. Tienen un claro superávit en los puestos de 2 y 3. Thaddeus Young, Dre Iguodala, Evan Turner, Jodie Meeks y Andrés Nocioni; sin olvidarnos de Louis Williams que juega más minutos de escolta que de base. En 9 de cada 10 casos, un equipo así hubiese sido un caos, y habría miles de discrepancias por ver quién se juega cada tiro, cada posesión. Ahí está la labor de Doug Collins, que les ha regulado, y ahora tiene a 6 jugadores que promedian más de 10 puntos por noche, y que ha convertido a éstos chicos en un equipo disciplinado, físico y defensivo. Tan defensivo, que ahora mismo es el segundo equipo de la NBA que menos puntos recibe, sólo por detrás de Chicago Bulls. Además, Jrue Holiday parece haber dado un paso adelante, y se está consagrando como base titular.  Por el momento promedia 15 puntos, 5 asistencias y 3 rebotes, y muchos especialistas apuestan por él como una de las revelaciones del año en el puesto de point-guard.

Los puestos de 2 y 3, los manipula Collins de manera muy eficiente, y juega con la versatilidad de cada jugador. Arrastrar a Young hasta el puesto de ala-pívot ya le funcionó el año pasado. Louis Williams es uno de mis candidatos al premio de sexto hombre del año: promedia algo más de 18 puntos en 25 minutos de juego. Otro de los méritos de Collins es hacer rendir con productividad a Iguodala, que lleva involucrado en rumores de traspaso desde el año pasado, porque, en teoría, ocupa terreno y minutos que deberían ser para hacer crecer a Evan Turner. Pero es que Collins también hace rendir al jugador formado en Ohio State, que hoy por hoy promedia 10 puntos y casi 6 rebotes por noche, aunque cierto es que a éste chico aún le falta para llegar al nivel que mostró en 2010, año en el que fue nombrado el mejor jugador de la NCAA.

Además, el entrenador recuperó el año pasado a un Elton Brand (esta temporada 8 puntos y 8 rebotes por partido) que había pasado desapercibido desde que llegó a Philadelphia en 2008 procedente de los Clippers, que completa con Spencer Hawes (que éste año ha dado un paso adelante, y promedia 13’5 puntos y 11’7 rebotes) una pareja interior fuerte y sólida. Y como hemos dicho, los minutos de Thaddeus Young como 4 aportan mucho.

Los Sixers están ahora mismo con un récord de 4-2, y son cuartos en el Este por delante de equipos como Orlando o Atlanta. Philadelphia tiene plantilla (y entrenador) como para llegar a abril por delante de ellos.

Ésta fotografía tiene 3 ó 4 años, pero Lou&Iggy continúan siendo los jugadores con más talento del equipo de Pennsylvania

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